Las calles están vacías...  

jueves, noviembre 10


Las calles están vacías
y en mis ojos un hombre se ha ahorcado.

Vago, como un mendigo vago
en medio de la ciudad, cansadamente arrastrándome 
bajo los viejos rascacielos, rascacielos donde
una sangre antigua aún se mueve, canta y corcovea
entre los pilares que gimen con
cada atardecer...

Las calles están vacías:
entre esquinas sin luz mis gritos se ahogan.

No hay en los bares y cafés
sino rostros inventados, caras que nunca fueron
y mi tristeza pinta, garabatea en la pared
como para ahuyentar el alarido,
el relámpago de sangre oscurecida que en el espejo
incesante pronuncia la imagen
de aquello que el tiempo ha dejado de
mí.
un hombre, o quizá el siniestro remedio
de un hombre; un esperpento con la piel quemada,
las facciones destruidas y por ojos dos cuencas
vacías, dos hoyos en que solo se ve 
la sangre que gotea y la imagen borrosa
de un niño que en la nieve llora,
gime con sus ojos heridos entre las manos
impotentes, cansadas de tanto
gritar "¡estoy solo y esto es el infierno!"



Autor: David Rengel Bustamante

 Recibido en Gothic and Black


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Bailemos una ultima vez...  

Te tomo entre mis manos cubiertas de sangre, observo tu deplorable estado de maltrato. Incrédula compruebo tus signos vitales que aún están allí. Sobre tu superficie, las laceraciones deformantes se han vuelto tu carne y aunque careces de la fuerza de antaño te empeñas en resistir. Mis ojos se empañan, aún así puedo distinguir tu forma. Culpo a mi empedernida manía de entregarte sin medida por cada una de tus múltiples heridas.

Egoísta y filantrópica, te arrastré hacia mis numerosas batallas y no hiciste más que sonreír y complacerme. Plácido, ávido y deseoso, te arrojaste en el infierno y lo padeciste a la par mía. Te veo hoy, no eres ni la sombra de lo que solías ser, mas aún respiras y te aferras a la vida. Cada bocanada de aire cercena mis pulmones al verte marchito y saberme impotente de aliviar tu pena. Las lágrimas que inundan los dolientes cuencos de mis ojos comienzan a desbordarse, mientras tú, inerme en tu congoja no cesas en tu eterna búsqueda.

Te imploro que te detengas, que el cese no es derrota cuando hemos dado lo mejor. Apesadumbrada descubro que no hay retorno, tras dejarte vulnerable una vez más ante la inclemencia. Desolado ahora en tu silente agonía, al verte entre la incomprensión y el rechazo, antes muerto que resignado, peleas con absurda lentitud por tu objetivo.

Tu dolor es el mío, lo siento en cada paso, cada día y cada noche como causa de mi desvelo. Aferrado a un imposible que te niegas a soltar, para salvaguardar tu integridad debería forzarte a una lejanía real. Abandonar el espacio circundante con rumbo hacia el fin del mundo. Más al hacer aquello sabré que fallecerás de añoranza, horriblemente congelado entre mis manos, mas aquí igualmente morirás, desangrándote en la espera, atravesado por cortantes palabras o gélidas miradas. Aguardando un milagro que nunca llegará, te perderé de todas formas en el vórtice del desengaño.

Me prometes ante mi desesperante ruego, resignación y olvido, sin embargo cuando vuelve a tu mente o circunda próximo tu anhelo te vuelves incapaz de raciocinio.

Ven mi psicótico compañero, el que nunca me ha defraudado, ardamos juntos, de nuevo y ya nunca te sueltes de mi mano. Te debo un último sacrificio de total entrega, imposibilitada de negarme ante tu última voluntad. Bailemos, aunque sea una última vez, mientras nos desangramos y la piel cae a pedazos. Todas las máscaras se desintegran dándome una oportunidad más.

Mi esquizofrenia intenta detenerme, me advierte que me has envenenado, pero descreo sus palabras, confío en ti. El melancólico eterno que proseguirá con férrea voluntad hacia su objetivo. No permitiré que mueras y me dejes vacía, te libero de la prisión que formé entre mi cordura y mi terror. Prefiero que tu seas el verdugo que acabe con mis penas, así en mi último suspiro ya abatida y calcinada no habrá remordimientos en mi conciencia. Aunque nadie jamás lo adivine, tras nuestra unión suicida y complaciente, habrá un espíritu que espera doliente el milagro prometido.



Autor: Dani NightChild

Recibido en Gothic and Black


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Las noches frías  

Oigo el retumbar de las puertas de plomo y madera pesada
que anuncian el cerrarse de tu corazón
corazón frío como la noche gélida y helada
que me recuerdan que en ti no existe Amor.

Tiemblo en el frío amanecer, en el cual tu ya no estás
visito las tumbas de aquellos bellos recuerdos
que hoy solo resucito, con la patética magia que ofrecen las lágrimas
solo reviven hoy para atormentarme con profundos lamentos.

Sollozo inmerso en la agonía de la soledad
sueño ilusionado en la penumbra, creyendo regresaras
cuento las horas de una en una, perdido en la ebriedad
siego, triste, casi muerto, me consuelo pensando "A nadie más Amaras".

Pero el alcohol se acaba y regreso a esta triste realidad
siento miedo, y en mi vientre una punzada
creí que podríamos resistir la adversidad
pero ¿como la hubiéramos resistido? si tu nunca estuviste de mi enamorada.

Al morir mi alma se consumió en el infierno
en donde ahora impera sobre las almas desterradas del Eros
ahora soy su dueño y a mi gusto las condeno
y los encadeno con candentes hierros.

Bajo mi comanda de miles de millones de demonios
mando flagelar las almas, sin conseguir satisfacción
mando eliminar los recuerdos de bellos amoríos
y solo dejar los recuerdos de desesperación.

Sin embargo yo no he podido olvidar
lo que se siente no tener tu amor, lo que me dolías
y tu tranquilo mirar que me hacía soportar
las duras, horribles y largas noches frías.


Autor: Emmanuel Gómez "necrofilo" Montero

Recibido en Gothic and Black



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Esperándote...  

El Sol ha abandonado el firmamento,
Finalmente llega la oscuridad,
Vuelvo a encontrarte
Después de esta larga eternidad.
Jamás pensé que serías tú
El que traería mi alma de vuelta.
Pero ya es muy tarde,
Mi alma está maldita
Y no puede regresar a mí.
Sin embargo, tu sí.
Nunca sospeché,
Tantos siglos conociéndonos,
Ahora regresas
Y mi frío corazón
Parece palpitar en tu presencia.
¿Porqué se siente esto tan familiar?
No es la primera vez que siento así por tí.
Mi confesión hace tanto tiempo,
La rechazastes.
Y a pesar de que perdí las esperanzas
Y no supe más de tí,
Supe que tenía que esperar
Solo un poco más para encontrarte otra vez
Y esta vez si te tendré,
Por que en tí también lo veo.
La distancia nos separa,
Pero el amor y la oscuridad nos unen.



Autor: Vampira Demona

Recibido en Gothic and Black

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Como...  

Como caminar bajo la lluvia y escuchar el repiqueteo de las gotas,

Como que todo se oscurece

y solo me acompañan las luces naranjas de los postes.

Como fumar un cigarrillo

y ver el mundo a la cara entre cortinas de humo,

Como estar solo y buscar compañía

Como ahogarme en la mirada imaginaria de la mujer de mis sueños,

Como preguntar la razón de mi vivir y solo encontrar más preguntas,

Como amar sin conocer

Como escuchar la ciudad, los carros, las risas, las botellas,

la música de las tiendas

y el sonido vacío que produce pensar en ella.

Como recordar, llorar y tratar de olvidar

Como hundirme en mi propio descuido

Como todo, como el refrán colombiano

"COMO TODO EN LA VIDA".


Autor: William

Recibido en Gothic and Black



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Recuerdo...  

lunes, julio 11


Recuerdo el día que fui, sin duda era mas bella que el sol y mas frágil que la luna. Recuerdo el día que nací, todo era oscuro y sin razones ni sentidos, mi piel, se estremeció como los árboles cuando corre el arduo viento en una noche infernal, era yo aquella dama de los risos azabache, de la piel color a luna y los labios carmín sin rojo, solo se veía en ellos la obscuridad de mi alma reflejada en el terror de aquel ser, caminaba sin rumbo como todas las noches, tratando de encontrar alguien dispuesto a morir, pero todos aquellos mortales no querían perder su belleza a cambio de inmortalidad.

Aquel día la luna se estremeció escondiéndose de tras de las brumosas nubes como con temor y yo a lo lejos veía como una gran bestia cruzaba frente a mis ojos, caminé mas lento arriesgando mi destino y encontré solo mortales sin alientos, aquel ser que poco notado ante mis ojos fue el causante de esa masacre, cada vez mi piel se sentía mas atraída hacia la obscuridad de aquel, sellando mi voz al sentir su aliento recorriendo mi largo cabello, voltee y ante mis ojos encontré un ser mortal lleno de lujuria y ardiente entre las sabanas de lo infernal, era aquel el ser mas brillante de la tierra.

Su nombre hacia vibrar la tierra y sus manos mi cuerpo, caí entre sus garras tentadoras que me invitaban a recorrer el camino de lo mortal, me entregue a él en cuerpo y alma y él a mi dándole el ultimo aliento de sus caricias mortales, siendo capaces de caer en todo pero cambiando las reglas de un mundo inmortal que solo traía perdición y tristezas, no soy feliz, pero estoy satisfecha de haber encontrado el alucin que me dio el destino.

Ya que tu has de saber que un vampiro no es feliz cuando atrapa a su víctima solo se sacia de ella comiendo su vida y su sangre.


Autor: Amylee Celeste

Recibido en Gothic and Black


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